¿Cuánto cuesta de verdad una tienda online en 2026?

Lo que pagas una vez, lo que pagas cada año, lo que pagas por cada venta y lo que nadie te cuenta. Con cifras comprobadas.

Si estás aquí, seguramente ya has preguntado a alguien cuánto cuesta una tienda online y te han contestado «depende». Y te has quedado igual. O peor: con la sensación de que te la van a colar.

Te doy la respuesta corta primero: una tienda online tiene cuatro tipos de gasto, y el montaje es solo uno de ellos. Lo que pagas una vez, lo que pagas cada año, lo que pagas por cada venta y lo que nadie te cuenta. Cuando los separas, el «depende» deja de dar miedo.

Vamos uno por uno.

Depende, pero no de lo que crees

Cuando alguien dice «depende», suele pensar en el diseño: si es bonito, si tiene animaciones, si lleva no sé qué efecto. Eso influye, pero poco.

Lo que de verdad mueve el precio de una tienda online es otra cosa:

  • Cuántos productos tienes y si tienen variaciones (tallas, colores, modelos).
  • Qué tiene que hacer la tienda además de vender: packs, cupones con reglas, un personalizador, conectar el stock con otro sitio.
  • Quién la va a cuidar después: tú, o alguien a quien pagas.

Una tienda de 12 productos sin variaciones y una de 200 con personalizador no se parecen en nada, aunque las dos «sean una tienda online».

1. Lo que pagas una vez: el montaje

Es lo que la mayoría tiene en la cabeza cuando pregunta el precio. Incluye:

  • El diseño y la maquetación de la tienda.
  • Subir el catálogo: fotos, descripciones, precios y variaciones.
  • Configurar los pagos y los envíos.
  • Los textos legales y el aviso de cookies.
  • Lo básico de SEO para que Google entienda qué vendes.

Si lo haces tú, lo pagas en horas. Y no son pocas: entre aprender, probar, romper y volver a montar, se van semanas. Es una opción válida si te gusta y tienes tiempo. Solo cuenta esas horas como lo que son: dinero.

Si lo encargas, pide dos cosas antes de decir que sí: precio cerrado y por escrito. Que diga qué entra y qué no. «Unos 1.500 € más o menos» no es un presupuesto; es el principio de una discusión.

2. Lo que pagas cada año: dominio y hosting

Aquí está la trampa más común. Todas las ofertas te enseñan el precio del primer año, que es el gancho. Lo que importa es la renovación, porque es lo que vas a pagar todos los demás años.

GastoRenovaciónOjo con…
Dominio .com10–20 € al añoOfertas de 1 € el primer año que luego suben
Hosting5–16 € al mes (60–200 € al año)El precio «desde» suele exigir pagar varios años por adelantado
Plugins de pagoSolo si hacen faltaQue te instalen cinco «por si acaso»

Cifras de renovación consultadas el 16-oct-2026 en las tarifas públicas de varios registradores y en comparahosting.es.

Un consejo que me ahorra disgustos a mí y a mis clientes: compara siempre la renovación, no la oferta. Y que el dominio y el hosting estén a tu nombre, no al de quien te monta la tienda. Si un día cambias de proveedor, te lo llevas todo sin pedir permiso.

Sobre los plugins: WooCommerce hace muchísimo gratis. Hay plugins de pago que valen cada euro, pero solo cuando resuelven algo concreto que tu tienda necesita. Si alguien te pasa una lista de diez licencias anuales para una tienda de 15 productos, pregunta para qué sirve cada una.

3. Lo que pagas por cada venta: pasarela y envío

Este gasto no aparece en ningún presupuesto porque no es fijo: lo pagas cada vez que vendes.

La pasarela de pago se queda una parte de cada cobro. Por ejemplo, en una venta de 30 € con tarjeta:

  • Stripe (1,5 % + 0,25 €): unos 0,70 €.
  • PayPal con cuenta PayPal (2,90 % + 0,35 €): unos 1,22 €.

Tarifas públicas de Stripe y PayPal España consultadas el 16-oct-2026.

Parece poco, pero multiplícalo por todas tus ventas del año. Si vendes producto hecho a mano con poco margen, cada céntimo cuenta. Lo cuento con más detalle (Redsys y Bizum incluidos) en Stripe, Redsys, PayPal o Bizum: cuánto se queda cada uno.

El envío es el otro gasto por venta. Lo pagues tú o lo pague el cliente, hay que tenerlo calculado antes de poner precios. Una herramienta de etiquetas como Packlink te deja comparar transportistas y generar la etiqueta desde el pedido, sin copiar direcciones a mano.

4. Lo que nadie te cuenta

Esta es la parte que no sale en las ofertas y la que más tiendas hunde:

  • Fotos y textos. Una tienda con fotos malas vende poco, por bonita que sea. Si no las tienes, hay que hacerlas.
  • Actualizaciones. WordPress, WooCommerce y los plugins se actualizan cada pocas semanas. Hay que hacerlo, y hay que comprobar después que el carrito sigue funcionando.
  • Copias de seguridad. Hasta el día que las necesitas, parecen un gasto inútil.
  • Tu tiempo. Subir productos nuevos, cambiar banners, preparar campañas, contestar correos.

Una tienda online no es un folleto que imprimes una vez. Se cuida cada mes, como un local. Puedes hacerlo tú o encargarlo, pero alguien lo tiene que hacer.

Te lo digo desde dentro: mi propia tienda, Lienzo Case, funciona con WooCommerce y 15 plugins. Cada actualización la pruebo antes en una copia y después hago una compra de prueba. No es glamuroso, pero es lo que evita que un viernes por la noche deje de cobrar sin enterarme.

Cómo pedir presupuesto sin que te la cuelen

Antes de pedir presupuesto a nadie (a mí tampoco), pide que te separen estos cuatro gastos:

  1. Montaje: precio cerrado y qué incluye.
  2. Cada año: dominio y hosting, con el precio de renovación.
  3. Por venta: qué pasarela recomienda y cuánto se queda.
  4. Cada mes: quién cuida la tienda y cuánto cuesta, o qué tienes que hacer tú.

Si alguien no te los sabe separar, no es buena señal. Y si eliges entre plataformas, ten en cuenta que en algunas, parte de estos gastos van en una cuota mensual; lo explico en WooCommerce o Shopify: qué te conviene si vendes producto propio.

¿Y cuánto cuesta conmigo?

Como me parece justo predicar con el ejemplo, mis precios están publicados. Son precios cerrados, sin IVA:

PlanPrecioPara quién
Arranque990 €Hasta 15 productos, pagos, envíos, legales y formación
Marca1.890 €Hasta 50 productos, colecciones, filtros, packs y cupones
A medidadesde 3.200 €Personalizador, programa de puntos o conexiones con stock y facturación

La tienda, el dominio y el hosting quedan a tu nombre. El mantenimiento es aparte, mensual y sin permanencia: lo contratas si lo quieres.

En resumen

Una tienda online no cuesta «lo que cueste el diseño». Cuesta el montaje, más lo de cada año, más lo de cada venta, más el cuidado mensual. Cuando lo ves así, puedes comparar presupuestos de verdad y decidir con calma.

Trabajo desde Madrid con marcas de toda España, y casi todas empiezan con la misma duda. Si quieres saber cuánto costaría la tuya, el primer paso es gratis.

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